
El cuadro del pintor expresionista Paul Klee titulado Angelus Novus. Representa a un ángel que vuela hacia adelante, aunque con la particularidad de tener el rostro vuelto hacia atrás. La cara está desencajada porque a sus horrorizados ojos no escapa el hecho de que el vuelo se hace sobre ruinas y cadáveres que se amontonan sin cesar a su paso. Como buen ángel quisiera detenerse, levantar a los caídos y recomponer las ruinas. Pero no hay manera, el mismo viento huracanado que le empuja hacia adelante le impide detenerse.
Transiciones.
La historia barbarica. El libro sádico.
Los cuervos y su sucia comida.
El fin de la historia como un roble eterno.
Esta tormenta de progreso nos da la cara al pasado,
mirando lo no visto, las cosas ignoradas.
(sabemos que esta vida es mas que un cubículo repetido
entre horarios y grilletes en nuestro brazos).
La historia no ha sido escrita, nos espera a nosotros,
y nuestras manos arden por empezar a escribir.
Un ángel mirando al pasado, con miedo,
vistiendo las creaciones de la humanidad.
La extinción con aparatos modernos.
Tecnología de punta y cuerpo mutilado
Un ángel nadando en la tormenta
que lleva donde el trabajo es guillotina
de un mundo ensangrentado.
La muerte de la historia y la mano que escribe...
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